La madrina de esta pagina

Katun Troise de Sadosky, en su departamento de la calle Paraguay.

KATUN TROISE DE SADOSKY
MADRINA DE LA PÁGINA WEB
LA CIENCIA ARGENTINA EN LA VIDRIERA

Perpetuar la memoria de la gente valiosa es un compromiso que deseo asumir desde este sitio de comunicación.

Por fortuna, la Argentina tiene muchos ejemplos en ese sentido, y los medios de comunicación –en sus distintas variantes- deberían mostrarlos a menudo.

El Dr. Manuel Sadosky es una de esas figuras que brillaron por derecho propio, desde el conocimiento, con natural humildad, paciencia y sabiduría cualquiera fuese el ámbito en el que le tocara actuar.

Tuve la fortuna de conocerlo y recibir su afecto, y también su consideración generosa, excesiva claro.

Fue en su último tiempo (excepto un agradable encuentro en su despacho de la Secretaría de Ciencia y Tecnología durante el Gobierno del Doctor Raúl Alfonsín) cuando –como verdadero maestro- solía evocar a quienes le habían enseñado una ética del comportamiento y el sentido de justicia, así como resaltar los nombres de gente joven o de mediana edad que merecían su respeto intelectual y humano.

En esa etapa fui testigo del amor que lo unía a Katun, su esposa desde 1990.

Por eso la entiendo a Katun cuando, muerto Manuel, no deja de agradecer esa relación maravillosa que los unió pero confesando con tristeza que fue un lapso breve, que pasó valoz.

Katun y Manuel, en su hogar de la calle Paraguay. Mayo de 2005

No es casual, entonces, que quienes conocimos (yo, en un lapso corto) a esa pareja llena de amor, veamos en Katun a una persona necesitada de protección pero sin desconocer su poderosa entereza.

Sobre todo, cuando se trata no sólo de hablar de las cualidades intelectuales y humanas de quien fuera su esposo, sino de enarbolar ella misma las convicciones de Sadosky: por un país con una mejor educación para todos, con estabilidad institucional, y con más y mejor ciencia e investigación.

Y si fue triste tener que darle el adiós temporal a Manuel, se hizo una necesidad natural continuar el vínculo con Katun. Tanto en el devenir cotidiano, como a la hora de quienes la convocan para ser receptora de los constantes reconocimientos a Sadosky.

El resumen profesional de una vida notable, merecedora de honores. Ciudad Cultural Konex, sede de la entrega de Premios. Fotografía de la Estatuilla entregada a los premiados. Katun con el premio Konex de Honor.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Allí está Katun para agradecer, y para decir siempre que el Dr. Manuel Sadosky es el que debería estar ocupando ese lugar. Y que de ser así, afirmaría: “no merezco esta distinción”.

Baste citar los Premios Sadosky a la Inteligencia argentina, auspiciados por la Cámara de Software y Servicios Informáticos de la República Argentina (CESSI), y el Premio Konex de Honor 2006, el cual representa la elección del Gran Jurado en reconocimiento a una figura ya fallecida de sobresaliente relieve.

Y en mi caso, fue con humildad –en reconocimiento a su esposo y a ella misma, que tanto me acompañó, orientó y estimuló para seguir adelante en mi tarea de difundir estos temas- que le propuse ser la “madrina” de la página web del ciclo radial “La ciencia argentina en la vidriera”.

Con Katun en su domicilio de la calle Paraguay Con Sadosky el día de la entrevista para el ciclo radial. Mayo 2004.

Que ella aceptara, significó una íntima e intransferible felicidad, pero también una responsabilidad de similar dimensión.

Es su generosidad, Katun, la que articula este mensaje y que reconoceré por siempre. Pero también la figura del querido Dr. Manuel Sadosky, la cual me compromete a comunicar mejor cada día los valores del saber y del ser, en ciencia como en la vida.

Luis María Barassi
11 de Diciembre de 2006