TOUZET, Rodolfo – Invitado del mes: Julio 2015

julio 1st, 2015

………….…….La  CIENCIA ALERTA y ACONSEJA por el USO de CELULARES…………………

Los riesgos del uso de los teléfonos celulares y la conveniencia de aplicar el principio de precaución

Algunos estudios y resultados obtenidos en investigaciones muy recientes muestran ciertos riesgos en el uso de los teléfonos celulares e inalámbricos que merecen ser evaluados. Estos nuevos estudios realizados y los datos obtenidos deben ser analizados y confirmados por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) antes de poder proponer cambios en las regulaciones existentes, pero mientras tanto parece conveniente informar al público sobre la forma de prevenir estos riesgos y aplicar el “principio de precaución”.

El celular se ha convertido en un elemento irremplazable en nuestras vidas y debemos evaluar cómo mantener todos los beneficios disminuyendo los riesgos innecesarios en la medida de lo posible.

A todos los estudios epidemiológicos realizados sobre el uso de celulares y el riesgo de cáncer, en particular el proyecto INTERPHONE, que determinó que la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificaran a los campos electromagnéticos en el 2011, como “posible causa de cáncer” (2B), se ha sumado en los últimos meses nueva información que confirma esta calificación y la hace aún mucho más probable.

Nueva información:

  • El proyecto INTERPHONE y los nuevos estudios: Se debe recordar que el proyecto INTERPHONE, sobre el riesgo de tumores cerebrales, fue realizado en 13 países usando un protocolo común y se evaluaron 2.613 casos de glioma 2.343 meningiomas y 7.557 controles entre el 2000 y el 2005, siendo el mayor estudio epidemiológico realizado hasta la fecha.

Se ha hecho ahora un nuevo estudio genérico en Suecia (1997–2003 y 2007–2009 – análisis combinado) terminado en octubre 2014, sobre el riesgo de tumores cerebrales en los usuarios de celulares, que incluye ahora los teléfonos inalámbricos, y confirma todas las conclusiones del anterior proyecto INTERPHONE con mayor firmeza. Este trabajo se realizó con usuarios que han utilizado mayor tiempo los teléfonos y/o han realizado mayor cantidad de llamadas por unidad de tiempo que en el estudio anterior (INTERPHONE). Además se han cuidado aquellos aspectos que en el INTERPHONE fueron objetados por ser una “fuente potencial de sesgo estadístico” para evitar justamente dicho sesgo.

Son importantes las evidencias de “ipsilateralidad” que indican que los tumores se manifiestan preferentemente en el costado en que se apoya el teléfono: 80% mayor en el caso de los celulares y 70% mayor en el caso de los inalámbricos (OD = 1.8 y 1.7 respectivamente).

Nota aclaratoria: OR = Odds Ratio (Relación de Posibilidades), es la relación entre el riesgo medido en las personas expuestas y el riesgo normal de las personas no expuestas. Ejemplos: Si la frecuencia normal de una enfermedad para una determinada edad es del 2% y ese riesgo se aumenta al 6% entonces el OD = 3.0 y si la frecuencia normal es del 10% y se aumenta al 14% el OD = 1.4.

El intervalo de confianza (IC) del 95% indica cuáles son los valores que limitan el 95% de los datos obtenidos. O sea que por fuera de esos valores se encuentran sólo el 5% de los datos. El Sesgo es un error en la apreciación estadística que se origina en fallas cometidas en la selección de la población estudiada o por haber comparado grupos no comparables o haber usado información incorrecta o por errores en el manejo de los datos, etc., etc., que determinan que las conclusiones a las que se llega no son estadísticamente correctas. En un proceso de cancerogénesis, se denomina “Período de Latencia” al tiempo que transcurre entre la etapa incial de inducción del cáncer hasta la etapa final de progresión o desarrollo de un tumor maligno; en este período de latencia no hay manifestaciones ni signos clínicos del desarrollo de la enfermedad.

En este nuevo estudio genérico realizado en Suecia se ha observado que el uso del teléfono móvil ha aumentado el riesgo de glioma, OR = 1,3; intervalo de confianza (IC) del 95% = 1.1 a 1.6 en general, aumentando a OR = 3,0; IC del 95% = 1.7 a 5.2 para el grupo de latencia > 25 años. El uso de teléfonos inalámbricos ha aumentado el riesgo con OR = 1,4; IC del 95% = 1.1 a 1.7, con un riesgo más alto en el grupo de latencia > 15-20 años, relación OR = 1,7; IC del 95% = 1.1 a 2.5. El aumento es estadísticamente significativo para cada 100 horas de uso acumulativo y por año de latencia para el uso del teléfono móvil y el inalámbrico. El riesgo más alto se encontró para el glioma en el lóbulo temporal correspondiente al lado utilizado. Los riesgos fueron mayores en los casos de un primer uso del teléfono móvil o inalámbrico antes de cumplir los 20 años.

En las conclusiones de este nuevo trabajo los autores recomiendan al IARC que las radiaciones electromagnéticas sean consideradas dentro del Grupo 1, como carcinogénico comprobado. Se debe destacar que los autores de este trabajo son el Dr. Lennard Hardell, miembro del IARC y responsable del proyecto INTERPHONE patrocinado por la Organización Mundial de la Salud y el Dr. Michael Carlberg, renombrado estadístico.

 

  • Proyecto CERENAT: Otro estudio (proyecto CERENAT) realizado por el Instituto de Salud Pública, Epidemiología y Desarrollo de la Universidad de Burdeos, Francia, determina que el uso del celular por más de 30 minutos diarios durante, al menos 5 años, genera riesgos de tumores cerebrales, estableciendo un vínculo entre usuarios intensivos de los teléfonos móviles y la presencia de ciertos tipos de tumores cerebrales, como gliomas y meningiomas. Este estudio, que confirma otro anterior realizado en Suecia, se realizó analizando los datos de 447 personas con tumores (253 gliomas y 194 meningiomas), diagnosticados entre junio de 2004 y mayo de 2006 y comparándolos con 892 individuos sanos de cuatro regiones de Francia. El riesgo de sufrir un glioma es dos o tres veces mayor en los usuarios de celulares que en los no usuarios (OD = 3.0). Se encontró una relación positiva estadísticamente más significativa en los usuarios más pesados (uso intensivo acumulado mayor a las 900 horas en toda su vida (OR = 2.89; 95% CI 1.41 a 5.93 para gliomas; y OR = 2.57; 95% CI 1.02 a 6.44 para meningiomas)
  • Proyecto REFLEX: El proyecto REFLEX fue un estudio de mediciones in vitro, realizado en 12 países y financiado con dinero público de la Unión Europea para determinar si había mecanismos biológicos que pudieran explicar el riesgo de cáncer y leucemia por exposición a las radiaciones no ionizantes. La razón de este proyecto es que nunca puede ser considerada como probada la relación de causalidad entre la exposición a campos electromagnéticos (CEM) y la enfermedad sin tener el conocimiento y la comprensión de los mecanismos básicos posiblemente desencadenados por los CEM. Fue realizado inicialmente solo para las bajas frecuencias (ELF) por el aumento comprobado de la leucemia infantil, pero fue luego extendido a las radiofrecuencias (RF) incluyendo las bandas usadas por los teléfonos celulares. Los resultados del estudio REFLEX revelaron y demostraron que la radiación por ondas electromagnéticas en frecuencias que iban desde los 900 MHz hasta los 3500 MHz, producen roturas en las cadenas de ADN a niveles de radiación muy por debajo de los clasificados como niveles seguros (según la normativa actualmente vigente, propuesta por el ICNIRP y avalada por la Organización Mundial de la Salud) y por lo tanto son un potencial promotor del cáncer.

Los puntos fuertes del Proyecto REFLEX se basaron en primer lugar en la adopción de una plataforma tecnológica común para las exposiciones a los ELF-CEM y RF-CEM que permiten la replicación de resultados positivos entre todos los participantes de los diferentes países. En segundo lugar, en la adopción de las tecnologías post-genómicas (micro-grupos ADN y proteómica), que permiten examinar simultáneamente un gran número de posibles efectos celulares sin perjuicio de los mecanismos, aquellos involucrados en la carcinogénesis y en la patogénesis de enfermedades neurodegenerativas. Los datos obtenidos en el curso del proyecto REFLEX mostraron que los ELF-CEM tenían efectos genotóxicos sobre cultivos de células primarias de fibroblastos humanos y sobre otras líneas celulares. Estos resultados fueron obtenidos en dos laboratorios y confirmados en otros dos laboratorios fuera del proyecto REFLEX.

Los ELF-CEM generaron roturas de la cadena de ADN en un nivel significativo para una densidad de flujo magnético tan baja como 35 ?T. Hubo una fuerte correlación positiva entre la intensidad y la duración de la exposición a los ELF-CEM y el aumento de roturas en cadenas simples y dobles de ADN y en las frecuencias de formación de micro núcleos. Los análisis proteómicos humanos sobre líneas de células endoteliales mostraron que la exposición a RF cambiaba la “expresión” y la “fosforilación” de muchas proteínas.

Sorprendentemente, este efecto genotóxico de las RF se observó solamente cuando las células fueron expuestas a RF-CEM intermitentes, pero no a una exposición continua.
Los resultados de este estudio que duró 5 años, y sus conclusiones, fueron dados a conocer en el año 2004 pero después de ser publicados los resultados se canceló la financiación de este estudio por las críticas que fueron recibidas, entre otros, por parte del profesor Dr.
A. Lerchl, responsable del organismo alemán de protección radiológica.

La corte de Hamburgo ha desestimado, en marzo de este año, la “denuncia de falsificación de estudio y fraude realizada por el Profesor Alexander Lerchl, profesor de biología de la Universidad Jacobs, de Bremen, Alemania, al Proyecto REFLEX”.

El tribunal de Hamburgo dio recientemente la razón a la profesora Kratochvil (del proyecto REFLEX) en todos los cargos, y condenó al acusado, el profesor Dr. Alexander Lerchl, por difamación, injurias y la obligación de publicar dicha condena en todas las revistas y medios donde fueron difundidas estas difamaciones, por supuesto, también es obligado a retractarse de dichas difamaciones y prohibió la repetición de las acusaciones de falsificación, ya que los resultados del estudio REFLEX están totalmente confirmados.

  • Estrés oxidativo celular: Como complemento de los resultados del proyecto REFLEX, se puede mencionar que recientemente se han publicado numerosos estudios que demuestran que la radiación del teléfono móvil provoca “estrés oxidativo celular”, y puede dar lugar a cambios mutagénicos en las células. En el editorial “Radiación de microondas de baja intensidad: un nuevo oxidante para las células vivas” del Journal Oxidantes y antioxidantes en Ciencias Médicas, en su número del 29 de marzo de 2014, el grupo de trabajo informó que de la revisión por pares de 80 estudios realizados, en el 92,5% de los trabajos (en 76 estudios), este mecanismo de daño fue debidamente probado.
    Es muy importante esta información debido a que las “radiaciones no ionizantes” (RNI) no poseen la energía suficiente como para producir la rotura de un enlace químico y por lo tanto no podrían provocar la rotura de una cadena de ADN y ser clastogénicas a través de este mecanismo. El mecanismo de “estrés oxidativo celular” permite explicar esta circunstancia particular.

Hay otros trabajos en que se ha observado que los campos electromagnéticos retardan o impiden la reparación enzimática de las dobles roturas en la cadena de ADN, este otro mecanismo determinaría también una acción genotóxica indirecta similar a la producida por el estrés oxidativo celular.

  • Estudio Danés: Se debe mencionar que hay un tercer estudio epidemiológico sobre el uso de celulares y el riesgo de tumores cerebrales (de Schutz et al.) realizado en Dinamarca, entre los años 1987 y 1995 (The Danish Cohort Study) cuyas conclusiones son opuestas a los dos trabajos anteriores e indican que “no habría relación entre los tumores cerebrales y el uso de celulares”. Es más, algunos resultados muestran un efecto contrario, como si los celulares actuaran como un protector para el desarrollo de esos tumores.
    Desde el principio, el proyecto danés fue muy criticado por la eliminación de más de 200.000 “suscriptores corporativos” (los celulares pagados por la empresas a sus empleados), que era una tercera parte del número total de usuarios de teléfonos celulares daneses, la población del estudio. Los investigadores tenían pocas opciones: no conocían los nombres de las personas que utilizaban los teléfonos pagados por sus empleadores y por lo tanto no tenían forma de comparar las listas de suscriptores de teléfonos móviles con los de registros de tumores.

Todo el mundo estaba de acuerdo en que los que se dejó afuera fueron los mayores usuarios. En el período de tiempo cubierto por el proyecto danés -desde 1987 hasta 1995- los teléfonos celulares eran muy caros y no es ninguna exageración suponer que los que no tenían que pagar sus propias facturas acumularon mayor tiempo de conversación que aquellos que los pagaban de su bolsillo.

Esta situación era de todas formas muy comprensible pues no había otro camino..!
Lo que ha resultado menos aceptable es que esos usuarios, los de mayor exposición, como revelaron abiertamente los propios autores del estudio danés, terminaron en el “grupo control”. En otras palabras, los usuarios más pesados ??fueron tratados como si no utilizaran los teléfonos celulares y esto explica claramente la razón de los resultados obtenidos.
Este tremendo sesgo (intencional…?) explica por qué el panel del IARC puso mucho menos peso en el estudio danés que en los estudios de Interphone coordinados por Hardell.

El estudio danés tiene otra fatal fuente de sesgo, quizás potencialmente más importante. La población de usuarios incluye sólo los que tenían un teléfono celular en 1995 – que era alrededor del 20% de la población. La Sociedad Danesa del Cáncer trata a todos los que contrataron teléfonos celulares después de 1995, como si nunca lo hubieran usado. Ellos también están en el grupo de control. Eso es difícil de creer, pero cierto.
He aquí una cita directa del informe del proyecto danés: “los individuos con una suscripción en 1996 o más tarde fueron clasificados como no usuarios.

El número de usuarios de teléfonos celulares usados en Dinamarca creció a más del doble entre 1995 y 1997, alcanzando al 44% de la población. Todas aquellas personas que iniciaron el uso de teléfonos móviles en 1996 y 1997 podrían haber acumulado 10 o 11 años de uso de teléfonos celulares a finales de 2007, la fecha de corte para el análisis del proyecto danés. Sin embargo y pese a lo anterior, todos aquellos usuarios post-1995 se encuentran también en los controles junto con los usuarios corporativos pesados.

Hay otras fuentes de sesgo. Por ejemplo, no hay manera de saber quién utiliza un teléfono inalámbrico, que puede ofrecer tanta exposición a la radiación como un teléfono celular. Este tipo de sesgos se encontraron también en el proyecto INTERPHONE, pero aparentemente no fueron de la magnitud de los observados en el proyecto danés. El Dr. Michael Kundi de la Universidad Médica de Viena opina que el estudio danés es “el estudio más gravemente sesgado entre todos los estudios publicados hasta el momento“, y algunos otros comentarios que son aún más críticos.

Pese a sus notorias deficiencias antes señaladas, el estudio Danés fue considerado por el ICNIRP como la contracara de los resultados del proyecto INTERPHONE, por lo que en su conjunto no permiten asumir una posición determinada respecto del riesgo.

  • Efecto co-carcinogénico: Probablemente la noticia más inesperada y sorprendente de los últimos tiempos fue la publicación de un nuevo trabajo conducido por el profesor Dr. Alexander Lerchl de la Universidad Jacobs, en Alemania, sobre la promoción de tumores en animales (efecto co-carcinogénico) que replica y confirma en forma enfática los resultados obtenidos en trabajos experimentales anteriores, publicados en el 2010, por Thomas Tillmannet al. del Fraunhofer Institute of Toxicology and Experimental Medicine de Hannover.

Lo sorprendente de este trabajo no es el resultado obtenido sino de quien proviene. El Dr. Alexander Lerchl fue durante años el principal defensor de la hipótesis de que las RNI no eran carcinogénicas y no podían producir efectos sobre seres humanos ni en animales y con esa posición criticó los resultados del proyecto REFLEX y muchos otros trabajos. El Dr. Alexander Lerchl afirmaba que la única ciencia que muestra efectos de las RF de bajo nivel sobre la salud es la ciencia de mala calidad o la mala ciencia.

Este trabajo representa para algunos científicos una bisagra, un giro notable en el estado del conocimiento. El Profesor Aldkofer, responsable del proyecto REFLEX se expresó con una frase muy significativa: “The unexpected always happens” (“Lo inesperado siempre ocurre”). Ahora, aquél a quien algunos fundamentalistas habían acusado de ser pagado por la industria ha sido aclamado como un héroe.

Este nuevo estudio en animales desafía muchas afirmaciones de que las RF, ya sea de celulares, Wi-Fi o las antenas son totalmente seguros.

Resulta ser una réplica de un experimento anterior, que encontró que las señales de teléfonos celulares, aún muy débiles, pueden promover el crecimiento de tumores en los ratones. Se utilizaron niveles de radiación que no causan calentamiento y están muy por debajo de las normas de seguridad vigentes. Para complicar aún más las cosas, se determinó que las dosis más bajas son a menudo promotores tumorales más eficaces que los niveles más altos.., cambiando el concepto tradicional de que existe una relación dosis-respuesta lineal (aparentemente se trataría de una reacción química que se produce ya a bajas exposiciones y se mantiene luego en las altas). El Dr. A. Lerchl ha demostrado claramente que los ratones expuestos en el útero con un agente de cáncer conocido, ENU, y luego expuesto a una señal de teléfono celular UMTS ha tenido tasas significativamente mayores de tumores del hígado y del pulmón.

El estudio original publicado por Tillmann (que fue ignorado hasta esa fecha) fue repetido, con un mayor número de animales y en condiciones experimentales de alta calidad, con el posible propósito de demostrar que no había sido correcto. Este nuevo estudio fue patrocinado por la Oficina Federal Alemana para la Protección contra la Radiación (BFS) y A. Lerchl encontró mayores tasas de cáncer entre los ratones expuestos a tasas de absorción específica (SAR) de 0,04 W/Kg, 0,4 W/Kg y 2 W/Kg y en algunos casos, cuanto menor es la dosis, mayor es el tamaño y el número de tumores.

Nuestros resultados muestran que los campos electromagnéticos aumentan el crecimiento de los tumores“, dice Lerchl en un comunicado de prensa emitido por la Universidad Jacobs en Bremen, donde es profesor de biología.

  1. Lerchl y sus colegas afirman ahora que: “El hecho de que ambos estudios encontraron los mismos efectos promotores de tumores en niveles inferiores a los límites de exposición aceptados para seres humanos es muy preocupante…” y puede ser suficiente para cambiar la calificación de las RF de Posible (2B) a Probable (2A) agente de cáncer.
  • Proyecto Mobi-kids: Los estudios epidemiológicos realizados para determinar los riesgos del uso de celulares no han incluido a los menores de edad por lo que no se han evaluado aun los riesgos en adolescentes y niños. Por otra parte hay mayor penetración de la radiación electromagnética de un teléfono celular en el cráneo de los niños por la menor densidad y el menor espesor de sus huesos (ver la Figura que muestra la penetración de la energía del celular en adultos y niños).

Esta particularidad indicaría que de haber algunos riesgos, estos serían mayores en los niños y cuanto menor sea su edad.

Para evaluar estos riesgos y determinar cómo aparecen y se desarrollan los tumores malignos en la infancia, un grupo de 16 países (Alemania, Francia, España, Taiwán, Nueva Zelanda, Canadá, Corea del Sur, India, etc.) se han comprometido coordinando esfuerzos para realizar el Proyecto Mobi-Kids, un extenso trabajo de campo con más de 1.000 jóvenes participantes con edades comprendidas entre los 10 y 24 años, con tumores cerebrales. La metodología incluye cuestionarios detallados sobre los factores demográficos y de riesgo, historial de residencia y frecuencia de uso de los celulares.


Penetración de la energía en Cerebro de adulto, de niño de 10 años y 5 años

(Dr. Om Gandhi/Universidad de Utah-1966)


Considerando que la formación del cerebro humano evoluciona hasta los 15 años de edad y teniendo en cuenta que se han comprobado efectos mutagénicos en el ADN por la exposición a ondas electromagnéticas de bajo nivel, y que las experiencias de Hiroshima y Nagasaki pusieron de manifiesto que los niños son más sensibles a los efectos cancerígenos de las radiaciones que los adultos, sería conveniente limitar el uso de los celulares en los jóvenes menores de 15 años cuando el uso del mismo no esté justificado por razones de seguridad o salud.

El proyecto Mobi-Kids, financiado por la Comisión Europea, el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Instituto de Salud Carlos III, ha finalizado el periodo de reclutamiento de voluntarios (enfermos y no enfermos) y comenzará en breve la fase de análisis de datos.

 

  • Estudio INTEROCC (4/junio/2014): Se ha estudiado el riesgo de cáncer en relación a la exposición ocupacional a los campos electromagnéticos de muy bajas frecuencias (EMF-ELF) y el resultado obtenido indica, como en los trabajos de Tillmann y de Lerchl sobre ratas con EMF-RF, un efecto positivo en la etapa final de progresión y promoción del cáncer.
    Este estudio fue realizado a gran escala en 7 países, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Israel, Nueva Zelanda y Reino Unido, entre 2000 y 2004. Se reclutaron 1939 gliomas, 1822 meningiomas y 5404 controles de la población. Participaron en este estudio 17 investigadores de 7 países y fue coordinado por la Dra. E. Cardis del Centre for Research in Enviromental Epidemiology (CREAL) con fondos gubernamentales del U.S. Department of Health & Human Services (HHS). La Dra, Cardis fue previamente designada por la OMS para la coordinación del proyecto INTERPHONE.


En base a la jornada laboral se hicieron estimaciones de la exposición acumulativa, la exposición media, máxima exposición y la duración de la exposición durante toda la vida, y la exposición de 1-4, 5-9, y 10 años antes de la fecha de diagnóstico tumoral.
No se encontró asociación entre la exposición de EMF-ELF acumulada en toda la vida y el riesgo de glioma o meningioma.

Sin embargo, sí hubo asociaciones positivas entre la exposición acumulada de los últimos 4 años antes de la detección del glioma, (OR = 1,67; intervalo de confianza (IC) del 95% = 1,36 a 2,07, tendencia lineal) y algo más débiles asociaciones con meningioma (OR = 1,23; IC del 95% = 0,97 a 1,57 (tendencia lineal).

Los resultados mostraron asociaciones positivas entre la exposición ELF en el pasado reciente con el glioma y el meningioma. Por lo tanto, de acuerdo a estos resultados, se puede afirmar que la exposición prolongada a campos electromagnéticos de baja frecuencia (CEM-ELF) puede desempeñar un papel importante en las etapas finales de promoción y progresión del proceso de cancerogénesis, y en particular en el caso de los tumores cerebrales.

Conclusiones y recomendaciones: Se ha hecho un resumen de 8 estudios y dictámenes recientes que muestran los riesgos para la salud derivados del uso de los teléfonos celulares y los inalámbricos. También se ha incluido información sobre los efectos de los campos electromagnéticos (CEM) a nivel celular y sus propiedades mutagénicas que pueden determinar el inicio de un proceso de cancerogénesis y/o el aumento en el crecimiento de los tumores malignos. La mayoría de los estudios han sido realizados con auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y revisados por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC).

Los campos electromagnéticos ya han sido calificados por el IARC y la OMS como posibles cancerígenos (categoría 2B) y algunos investigadores han solicitado una calificación aun más severa de probados cancerígenos.

Hasta tanto se tomen medidas para cambiar o modificar los límites establecidos para los campos electromagnéticos y el uso de los teléfonos celulares e inalámbricos, parece razonable informar a toda la población sobre la situación existente a fin de poder tomar algunas medidas sencillas para prevenir los riesgos.

El “Principio de Precaución” es un criterio aplicado para prevenir los riesgos cuando existen sospechas de riesgos para la salud aunque los mismos no hayan sido aun debidamente probados.

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Los celulares y algunas medidas sencillas para prevenir eventuales riesgos

A nadie le gusta escuchar que algo tan “indispensable” como su teléfono celular podría representar un riesgo para su salud, pero lamentablemente eso es exactamente lo que nos dice la evidencia.

En el 2011, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), un departamento de la Organización Mundial de Salud (OMS), declaró a los teléfonos celulares como un Carcinógeno Clase B, es decir, un “posible agente causante de cáncer,” Esto fue decidido en base a los resultados de estudios epidemiológicosen varios países que indicaron un aumento significativo en la frecuencia de tumores cerebrales.

En los últimos meses se han publicado nuevos trabajos epidemiológicos en Suecia y en Francia que avalan y refuerzan la relación entre los tumores cerebrales y el uso de teléfonos celulares e inalámbricos. Se ha determinado también en experiencias con ratas realizadas en dos Universidades de Alemania que las radiaciones de los teléfonos celulares pueden actuar como co-carcinogénico ampliando en dos o tres veces el número y tamaño de los tumores observados. La corte de Hamburgo en Alemania ha dictaminado, después de un largo proceso, que todos los resultados del estudio REFLEX, que indicaban que los campos electromagnéticos son mutagénicas, están totalmente confirmados como ciertos y valederos. La Sociedad Internacional de Oxidantes y antioxidantes en Ciencias Médicas ha informado en su Editorial del 29 de marzo del 2014 que las radiaciones no ionizantes provocan “estrés oxidativo celular” y cambios mutagénicos en las células y que este mecanismo fue claramente demostrado en 76 estudios científicos sometidos a revisión de pares.

En base a esta nueva información, varios científicos, entre otros el Doctor L. Hardell, responsable del proyecto INTERPHONE y miembro del IARC, han recomendado que las radiofrecuencias sean incluidas dentro del Grupo 1como carcinogénico probado, pero esta decisión, si es que se toma, no lo será en corto tiempo y podría llevar muchos años como ha ocurrido con otros carcinogénicos.

En el interín, pareciera sensato que toda la población esté informada de los riesgos posibles y reciba información, No para que abandone el uso del celular, sinopara que evite los riesgos injustificados que en algunos casos son sencillos de aplicar y permiten conservar las ventajas y beneficios del uso del celular. Esto lo recomienda también la Dra. Elizabeth Cardis, investigadora principal del proyecto Interphone y una de las máximas autoridades mundiales en el tema que nos dice: “hay que evitar hablar con el celular pegado a la cabeza porque los estudios indican que puede causar tumores cerebrales y poner el altavoz es una precaución que no cuesta nada..”

 

Recomendaciones del Sentido Común para Proteger Su Salud y la de Su Familia

Cuando un elemento de gran utilidad para la salud y la seguridad, que además mejora nuestra calidad de vida y la hace más cómoda, representa un riesgo para nuestra salud, parece sensato tomar medidas para optimizar todossus beneficios disminuyendo los riesgos. La clave está en usar los celulares solamente cuando hacen falta y no pueden ser remplazados por otro medio.

 

El celular puede variar su potencia 100 o 1000 veces de acuerdo a las condiciones de comunicación y es bueno saber como usarlo para no exponerse innecesariamente.


La Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), organismo de reconocido prestigio, recomienda que la exposición a las radiaciones debe estar siempre debidamente justificada, asegurando que los beneficios superan a los riesgos y para ello es conveniente que la población esté muy bieninformada para que pueda implementar medidas sencillas de autoprotección.

 

  1. No deje que su hijo utilice un teléfono celular.Salvo que sea una urgencia, los niños no deberían utilizar un teléfono celular o un dispositivo inalámbrico. Los niños son mucho más vulnerables a la radiación emitida por los teléfonos celulares que los adultos, debido a que sus huesos craneales son más delgados y no hay aun estudios realizados sobre los riesgos en niños. (la penetración y absorción de los campos electromagnéticos es mayor cuanto menor es la edad). Es conveniente que los adolescentes no lo usen para jugar o para escuchar música.
  2. Utilice su teléfono celular lo menos posible. Apague su teléfono cuando no lo utilice. Utilice su teléfono móvil para establecer el contacto o en conversaciones de algunos minutos (los efectos biológicos están relacionados con la duración de la exposición). Es preferible devolver la llamada luego desde un teléfono fijo de red (y no de un teléfono inalámbrico que tiene el mismo efecto..) Utilícelo para emergencias y asuntos importantes. Mientras su teléfono esté prendido, emite radiación de forma intermitente incluso cuando usted no está hablando.Utilice siempre un teléfono fijo en su casa o en el trabajo.
  3. Enviar mensajes de texto es de menos riesgo que hacer llamadas. Esto le permite mantenerse a una distancia mayor a 15 cm del celular lo que disminuye mucho la exposición de los órganos de su cuerpo.
  4. Reduzca o elimine el uso de teléfonos inalámbricos.Si usted los utiliza en su casa conviene que sea cuidadoso de los lugares donde coloca las “estaciones base” (antenas) ya que estas causan la mayor exposición, incluso cuando no se está hablando por teléfono. Si puede mantener la estación base lejos de la habitación en la que pasa la mayor parte de su tiempo y de la habitación en donde duerme, de esa forma podría reducir el daño a su salud. Lo ideal sería desconectar o apagar la estación base todas las noches, antes de dormir. Si necesita llevar su teléfono fijo al patio o a su jardín puede comprar un cable alargador de 20 o 30 metros y hablar con total tranquilidad sin exponerse a un inalámbrico.
  5. Límite el uso del teléfono celular para áreas con buena recepción.Mientras menor sea la recepción, más energía debe transmitir el teléfono y más radiación emite y más profundas y peligrosas las ondas de radio que penetran su cuerpo (es el caso de los ascensores y sótanos). Lo ideal es utilizar el teléfono cuando tiene todas sus barras de recepción prendidas. Evite usarlo durante desplazamientos rápidos en coche o tren porque hay un aumento máximo y automático de potencia durante cada intento de conexión con una nueva antena.
  6. Evite llevar su teléfono celular cerca de su cuerpo y no duerma con el celular debajo de la almohada o cerca de su cabeza. Lo ideal es ponerlo lejos en un cajón. El lugar más peligroso sería, en términos de exposición a la radiación, a menos de quince centímetros de distancia. No debe exponer su cuerpo a esa área. Particularmente en el caso de las mujeres embarazadas Si usted debe llevarlo encima, asegúrese que el lado “teclado” esté dirigido hacia su cuerpo y el lado “antena” (energía máxima del campo) hacia el exterior. Si su teléfono está a 20 cm la radiación que usted recibe es 400 veces menor que cuando está colocado a 1 cm.
  7. Respete a los demás, muchas personas son altamente sensibles a los EMF.Esas personas pueden sentir los efectos de otros teléfonos celulares en la misma habitación, incluso cuando no están siendo utilizados. Si usted está en un ómnibus o en un subte o en cualquier otro lugar público, como el consultorio del médico, apague su teléfono celular. Los niños también son más vulnerables, así que por favor evite utilizar su teléfono celular cuando haya niños cerca o una mujer embarazada.
  8. Utilice auriculares que estén bien protegidos: los auriculares con cable sin duda le permitirán mantener el teléfono celular lejos de su cuerpo. Sin embargo, si los cables no están bien blindados con una malla adecuada pueden actuar como antena que transmite radiación directamente a su cuerpo. Así que debe asegurarse que el cable utilizado que transmite la señal a su oído esté bien protegido. Uno de los mejores tipos de auriculares utilizan una protección del cable tipo tubo de aire. Estos auriculares operan como los estetoscopios y transmiten el sonido a sus oídos. De ser posible utilice el modo “altavoz”, o un kit manos libres equipado con un tubo de aire en sus últimos 20 cm.
  9. Elija un aparato con el SAR “Tasa de Absorción Específica”, lo más baja posible:Una clasificación del SAR de teléfonos de diferentes fabricantes está disponible en varios sitios de internet como por ejemplo:http://www.quechoisir.org/telecom-multimedia/telephonie/decryptage-telephone-mobile-les-debits-d-absorption-specifique,
  10. Cuando no necesita comunicarse use el celular en “modo avión”: El Modo avión es un ajuste para usar todas las aplicaciones que no requieren conexión de red, y permite escuchar música o ver videos y fotos sin estar expuesto al campo electromagnético de radiofrecuencia y el riesgo que implica.

Dr. Rodolfo Touzet / CNEA-SAR-CIPERNI – INVITADO del MES: Julio 2015

Para mayor información: rtouzet@cnea.gov.ar

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