Un lustro entre tanta ciencia ilustre – Editorial: Diciembre 2011

diciembre 1st, 2011

….…………….UN LUSTRO ENTRE TANTA CIENCIA ILUSTRE……………..

Cinco años

Es la de hoy una brevísima editorial conmemorativa. Y para evitar cualquier interpretación sobre cierta  tendencia autoreferencial de nuestra parte, aclaro que la única intención es la de agradecer a quienes acompañaron la iniciativa y pensaron que la ciencia merecía un espacio en los medios de comunicación.

Las precisiones sobre las circunstancias que acompañan a los nombres que habré de citar, tuvieron su justo lugar en este espacio, y ubicándolos en el buscador se tendrá la información buscada. Son ellos, Norberto Tallón, Marcelo Simón y Pedro Patzer.

Lo cierto es que el próximo domingo 11 de diciembre, la presente página web del ciclo radial “La ciencia argentina en la vidriera” cumplirá cinco años. Así, de manera ininterrumpida, el material aquí editado llega a miles de personas de los cuatro continentes –carecemos de datos sobre personas que habiten en el continente antártico y hayan ingresado a ella- para tomar contacto con parte de lo mucho que se desarrolló y se está desarrollando en la Argentina en las áreas de ciencia, tecnología e innovación.

Como no queremos ser redundantes, sólo informamos -a quienes deseen tener datos de la inauguración del presente sitio- que pueden visitar lo sucedido en aquella jornada haciendo un clic en Inauguración de la página web, 11-12-06. El visitante lo hallará a la derecha de la página, cuando ingresa a ella. Una mención necesaria es la de la madrina del sitio virtual, la señora Katún Troise de Sadosky, viuda del notable matemático Manuel Sadosky, el cual nos honrara en sus últimos años con su generosa atención.

Si hay un hecho que me atrevo a puntualizar, es que la actividad relativa al ciclo radial y a la presente página virtual tiene el único incentivo de servir de puente entre los hacedores y pensadores de las áreas de interés con aquellas personas deseosas de tener acceso a este tipo de noticias y comentarios. Esto significa que el responsable de esta tarea no recibe pago alguno, teniendo absoluta libertad para encarar el material informativo y la línea editorial. En igual sentido, se pondera la colaboración ad honorem de los importantes nombres que se destacan en diferentes disciplinas y que aceptaron gustosos y dedicaron su valioso tiempo para colaborar en columnas de opinión en extremo interesantes.

El hecho de la continuidad no es menor. Y no lo es porque el período –en realidad hay que sumar el lapso que se inicia en marzo de 2004, en el ciclo Oral y público conducido por Norberto Tallón, en Radio América, cuyos programas allí emitidos se encuentran editados en la presente página y pueden ser leídos y escuchados- se inicia coincidentemente con el compromiso decidido de una gestión de gobierno a favor de la ciencia y la investigación.

La administración del doctor Néstor Kirchner, primero, y luego la encarada en diciembre de 2007 por la actual Jefa de Estado, doctora Cristina Fernández de Kirchner, han puesto en el centro del discurso político los asuntos que nos ocupan. No sólo palabras, claro, el apoyo a la ciencia, la tecnología y a la innovación han tenido correlatos notables. Desde la creación del Ministerio correspondiente, pasando por una política de Estado de repatriación de científicos y por el compromiso de federalizar la investigación, con importantes inversiones para la ampliación y construcción de edificios para hacer ciencia con el necesario instrumental de última generación para llevarla adelante.

El tiempo que llevamos empeñados en esta tarea, nos ha posibilitado conocer a científicos e investigadores y a sus respectivos grupos, alcanzando logros notables. Fruto del trabajo que en este tipo de disciplinas se tiene con los años, y que nuestros asiduos visitantes ya han de haber comprobado.

Al mirar hacia atrás, vemos con satisfacción que la difusión de lo que sucede en ciencia en nuestro país ha ganado espacio en medios gráficos y audiovisuales. Por supuesto en Internet y también en las diferentes redes sociales. No sólo esto se ve en órganos privados sino también desde la gestión oficial en ciencia, con un departamento de prensa y difusión que comunica de manera altamente eficiente, y una señal de televisión próxima a aparecer.

Eslabones todos para llegar de manera variada y amena al público interesado en estos temas, pero también –como fue nuestra intención primigenia- a aquellos que sin interesarle dichos asuntos, se encuentren con esta realidad clave para el desarrollo de cualquier país, y que a nosotros nos compromete de manera absoluta con y para la Argentina.

 

Luis María Barassi

Un lustro entre tanta ciencia ilustre

Editorial: Diciembre 2011

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A manera de homenaje, reproducimos a continuación el comentario enviado por el Dr. Enrique Belocopitow en su calidad de primer Columnista invitado de la presente página web. Discípulo del doctor Luis Federico Leloir -premio Nobel argentino- derivó su compromiso original por la investigación para dedicar sus últimos años a la formación de periodistas científicos y a la creación de una agencia de noticias de Ciencia y Tecnología, que hoy goza de excelente salud en dependencias del Instituto Luis Leloir. El Dr. Belocopitow nos honró con su consideración, de él recibimos buenos consejos y participó en diversos programas de nuestro ciclo radial. Incluso fue uno de los invitados a la inauguración del sitio virtual que está pronto a cumplir 5 años. Lamentablemente, pocos días después tuvo una descompensación por la cual debió ser internado y a causa de la cual, murió. Siempre en nuestro recuerdo, reproducimos a continuación esa colaboración que escribiera a nuestra solicitud.

 

Enrique Belocopitow – Columnista Invitado: Diciembre 2006 –

………….CIENCIA PARA EL DESARROLLO DE LA ARGENTINA………..

Para que el país progrese es imprescindible el uso de la herramienta científico – tecnológica en todas las actividades.

El hasta ahora insuficiente uso de esta tiene como causa, el reducido conocimiento que tiene, por empezar, nuestra dirigencia, aunque este desconocimiento abarca a la mayor parte del resto de nuestro pueblo, inclusive el sector educativo.

El resultado es una población que al desconocer no se interesa por el conocimiento científico, el que serviría al desarrollo de la producción, de la educación y en general del bienestar de la misma población.

A pesar de la generalizada creencia de que nuestro país goza de un nivel cultural relativamente elevado, sobre todo en relación a los demás países latinoamericanos, es dable observar, respecto de la divulgación de la ciencia en los medios de comunicación masiva, que tanto Brasil como Méjico difunden mucha más información sobre ciencia y tecnología que el que se difunde en la Argentina.

Ello trajo como consecuencia mayores presupuestos para investigación científica y las aplicaciones de sus resultados para la producción, los que son superiores a los de nuestro presupuesto para los mismos fines.

Por otra parte existe en nuestro país una gran necesidad de racionalidad.

El conocimiento por parte del gran público de las posibilidades que la metodología científica provee para la solución de muchos de nuestros problemas, prestigiaría dicha racionalidad. Esto haría que los argentinos tuviéramos más confianza en nosotros mismos para resolver los problemas y conduciría por tal confianza, a una mayor participación en la solución de los problemas que nos son comunes.

Ayudaría así a que se abandonen las soluciones mágicas o mesiánicas para resolverlos.

Además, despertar el interés y lograr que el público tenga conocimiento de los logros conseguidos por la aplicación de la metodología científica y de esta actividad como aventura intelectual, influiría sobre el ambiente político y económico de nuestro país, lo que ayudaría a pasar de una política científica declamatoria a una política científica participativa, en la que el trabajo científico sea dirigido a la solución de nuestros problemas y por ende, se lo requiera y se lo respete. Que la investigación científica, además de su valor cultural adquiera valor operativo generalizado.

Por supuesto que la actividad de divulgación científica, tanto la que se lleva a cabo a través de los medios de comunicación masiva, como en la educación formal en las escuelas, es la gran herramienta para que nuestro pueblo tome conciencia sobre la importancia de la ciencia para su trabajo, su salud y su bienestar.

Pero si bien, como ya hemos dicho, la ciencia es imprescindible para nuestro progreso, no es suficiente, también son imprescindibles la honestidad y el esfuerzo.

 Dr. Enrique Belocopitow – Lunes 11 Diciembre, 2006

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1 Comment Add your own

  • 1. PEDRO PATZER  |  diciembre 5th, 2011 at 9:59 AM

    Estimado Luis Barassi:

    Hace cinco años, cuando la ciencia “no estaba de moda”, emprendiste este proyecto, sin ninguna motivación económica, sólo con una noble finalidad: difundir la ciencia argentina.
    Por ese entonces, no existía el Ministerio de Ciencia, y ni se soñaba con Tecnópolis, pero vos, cual Quijote porteño, urdiste este plan; y con la entrega propia del romántico (que en vez de una armadura, lleva un grabador, en el que registra las entrevistas a científicos argentinos) conseguiste testimonios que hoy ya son parte de nuestra Historia, de nuestra ciencia y de nuestra cultura.
    Todavía no tenés noción de lo que significa tu tarea, aunque el tiempo suele ser el encargado de ponerle valor a las cosas.
    Gracias Luís María Barassi, por ser un ejemplo de argentino, de profesional, pero sobre todo, de hombre de bien.
    abrazo
    Pedro Patzer

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