Sánchez, Juan Antonio – Personaje del mes: Julio 2011
julio 1st, 2011
Juan Antonio Sánchez nació en Buenos Aires, el 15 de junio de 1871.
Se graduó de Farmacéutico en 1896 y de doctor en Química en 1909. Se desempeñó como Profesor de Química Analítica de Medicamentos en la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires.
Fue Consejero del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires y Consejero del Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires.
El 3 de noviembre de 1919, siendo Farmacéutico, Doctor en Química, Profesor de Química Analítica de Medicamentos y Consejero de la Escuela de Farmacia, presenta un plan de estudio al Concejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA, para crear el Doctorado en Bioquímica y Farmacia.
El 28 de noviembre del mismo año se aprueba y nace la profesión de Bioquímico. Los primeros egresados pertenecieron a la promoción 1921-22, con el título de Doctores en Bioquímica y Farmacia.
Sánchez recibió el Doctorado Honoris Causa en Bioquímica y Farmacia de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad de Montevideo (Uruguay).
Fue premiado por distintas universidades de latinoamérica y Europa.
Murió el 31 de octubre de 1953.
En 1961, distintas entidades gremiales bioquímicas deciden instituir el 15 de junio como día del Bioquímico, en conmemoración al natalicio del doctor Juan Antonio Sánchez, creador de la carrera de Bioquímica.
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Homenaje al Dr. Juan Sánchez
Revista Bioanálisis
La Bioquímica es hoy una profesión sólidamente consolidada que tuvo un comienzo azaroso, como toda actividad humana que se origina en los carriles del desarrollo progresivo.
La Bioquímica, en la Argentina, es una actividad que surgió en el concierto de las profesiones liberales con un sello inédito y exclusivo que la ubica como un paradigma que luego imitaron otros países.
En efecto, corrían los últimos días de la segunda década del siglo XX. Se producían en el mundo cambios estructurales derivados de la cruenta y pavorosa primer Gran Guerra. Nuestro país vivió los avatares de ese enfrentamiento pero a no haber participado de manera directa.
Así, nuestra Universidad no dejó de acusar el impacto de los nuevos tiempos. En sus claustros imperaba una estructura elitista que impedía el libre acceso de una juventud que pugnaba por nuevos horizontes.
Y fue en la provincia argentina de Córdoba, en 1918, donde surgió el movimiento revolucionario conocido como Reforma Universitaria, que se extendió con rapidez por todas las universidades argentinas y latinoamericanas.
Este movimiento pregonaba principios como la libertad de cátedra, la gratuidad de la enseñanza, el concurso para la provisión de cargos docentes y una democrática interrelación entre profesores, alumnos y egresados a través de un gobierno tripartito, en contraposición a la estructura elitista y tiránica que gobernaba la universidad de aquella época.
Fue precisamente en ese clima generado por este movimiento reformista en que se propició el surgimiento de nuestra carrera profesional.
En efecto, el entonces consejero por la Escuela de Farmacia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Juan Antonio Sánchez (farmacéutico, doctor en química y profesor de química analítica de medicamentos) presenta el día 3 de noviembre de 1919 su proyecto de Plan de Estudios para la creación de la Carrera del Doctorado en Bioquímica y Farmacia, como un perfeccionamiento de la carrera de Farmacia.
Éste proyecto tuvo el acompañamiento de otro Consejero y distinguido académico y profesor, el médico Dr. Osvaldo Loudet.
Hasta entonces, los farmacéuticos podían cursar un postgrado para el Doctorado en Farmacia que se dictaba en dos facultades: la de Ciencias Médicas y la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Lo verdaderamente novedoso de la propuesta de Sánchez es la concepción de una carrera íntegramente cursada en la Facultad de Ciencias Médicas, que estableciera la estrecha correlación entre los estudios médicos, fisiológicos y químicos biológicos y fuera más allá del curso de postgrado de Dr. en Farmacia, que no satisfacía las necesidades de la comunidad ni del avance científico de la medicina que ya exigía otra profesión.
Así fue, que el día 28 de noviembre de 1919, en una memorable sesión del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires y luego de una extensa exposición realizada por el Dr. Sánchez, cuando se aprueba el proyecto y nace para la Universidad de Buenos Aires una nuevo profesión: el Bioquímico, que luego se extendió por otras universidades argentinas y del exterior, especialmente los países de América Latina.
Se concretaba así una aspiración que estaba en el ambiente y que Sánchez supo canalizar la bioquímica como profesión, pues la bioquímica como ciencia nació con el primer esbozo de vida en el planeta.
Es decir, que el profesional que hoy conocemos como Bioquímico, originariamente Farmacéutico, nació aquí, en la Argentina. Luego se integró rápidamente como profesional de la salud para coadyuvar en el diagnóstico y pronóstico de las enfermedades, sin minimizar la capacitación que brinda esta carrera para otras orientaciones como la bromatología, la toxicología, entre otras.
A partir de ese momento, comenzó una lucha formidable para dirimir las incumbencias propias de esta nueva carrera que, poco a poco, se fue insertando en la sociedad con un perfil propio y definido. Esto coloca a la bioquímica dentro del concierto de carreras con un futuro promisorio, dado la creciente profundización de los métodos analíticos dentro del campo de la salud, la investigación y la industria alimenticia.
Es justo reconocer que en la lucha por las incumbencias estuvieron empeñados muchos colegas que comenzaron aglutinados en una organización pionera de las asociaciones bioquímicas, la Asociación Bioquímica Argentina (ABA), creada un 3 de septiembre de 1934, en la farmacia del Dr. Antonio López, en la calle Cevallos 706 de la ciudad de Buenos Aires.
Luego vinieron las organizaciones confederales, que debieron experimentar sucesivas transformaciones organizativas hasta llegar a la estructura actual de la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA), la que actualmente enarbola las banderas de las reivindicaciones gremiales de todos los bioquímicos argentinos.
En otros países del mundo se considera a la bioquímica como una especialidad dentro de la profesión médica, tal el caso de Estados Unidos, los países anglosajones y algunos países europeos. En Cuba la ejercen los médicos patólogos. En Francia y España se la considera una especialización de la farmacia. En nuestro país, como en la mayoría de Latinoamérica, gracias al proyecto de Sánchez se transformó en una especialidad en sí misma y se ejerce como carrera propia y definida.
¿Cómo surge el día del bioquímico?
Como todas las actividades humanas, la actividad del bioquímico también tiene su día, y ese día tiene su historia.
Corría el año 1961 y en una Asamblea de la Confederación Bioquímica Argentina se propuso establecer el Día del Bioquímico.
Para ello se propusieron varias fechas con marcada significación dentro de dicha actividad.
a) el día de creación de la ABA (3 de septiembre),
b) el día que se aprobó el proyecto de Sánchez (28 de noviembre),
c) el día de la muerte de Sánchez (31 de octubre), y
d) el día del nacimiento de Sánchez (15 de junio).
Fue la Dra. Rosa D´Alessio de Carnevale Bonino, discípula de Sánchez y presente en esa Asamblea, quien defendió con énfasis la fecha del cumpleaños de su maestro, en razón de la costumbre que tenía Sánchez de festejar sus cumpleaños con mucha algarabía.
Así fue que se decidió establecer para la República Argentina, el día 15 de junio de cada año como el día del Bioquímico.
Palabras finales
Para escribir esta reseña sobre la razón del día del bioquímico, fue consultado el LIBRO de ORO que se editó en homenaje al Dr. Sánchez, en 1943, y en la Revista nª 90 que, con el mismo propósito, editó ABA en noviembre de 1953.
También me fueron muy útiles los memoriosos relatos que, en charlas personales, desgranaron el Dr. Enrique Ióvine y la Dra Rosa D´Alessio de Carnevale Bonino.
Dr. Héctor M. Ávila, Presidente de CUBRA
El 15 de junio se celebra en la República Argentina el día del Bioquímico, en memoria del nacimiento del Dr. Juan Antonio Sánchez, quien fue el creador de la Carrera de Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA)
La Bioquímica, como profesión, nació en la Argentina como una necesidad de establecer una estrecha correlación entre los estudios médicos, fisiológicos y químico biológicos, ya que en su momento estaban absorbidas por las carreras de Medicina y Farmacia, siendo la bioquímica una rama de la química que estudia la estructura y función de los componentes químicos específicos de los seres vivos, que tiene aplicación en una enorme variedad de áreas, desde la genética a la biología molecular, pasando por la agricultura a la medicina.
Asimismo, se divide en diversas especialidades como biología celular, genética, laboratorio clínico, inmunología y farmacología; investigando –por ejemplo- las propiedades de las proteínas que han llevado a importantes avances en el estudio del código genético.
La Bioquímica es hoy una profesión sólidamente consolidada que tuvo un comienzo casual, como toda actividad humana que se origina en los carriles del desarrollo progresivo, que comenzó con el temor del enfrentamiento con la realidad circundante.
En nuestro país es una actividad que surgió con el apogeo de las profesiones liberales con un sello inédito y exclusivo que la ubica como un paradigma que luego imitaron otros países. Es así que corría el siglo XX y se produjo en el mundo cambios y modificaciones estructurales derivados de la Primera Guerra Mundial.
Como las universidades del país no podían dejar pasar el impacto de los nuevos tiempos, en donde una estructura elitista imperaba en sus claustros e impedía el libre acceso de una juventud que pugnaba en la búsqueda de nuevos horizontes, en Córdoba, en 1918, surgió el movimiento revolucionario conocido como Reforma universitaria, que se extendió con rapidez por todas las universidades argentinas y latinoamericanas.
El motor
El entonces consejero por la Escuela de Farmacia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Dr. Juan Antonio Sánchez –Farmacéutico, doctor en Química y profesor de Química Analítica de Medicamentos- presentó el 3 de noviembre de 1919 su proyecto de Plan de Estudios para la creación de la carrera de Doctorado en Bioquímica y Farmacia, como un perfeccionamiento de la carrera de Farmacia. Este proyecto tuvo el acompañamiento de otro consejero y distinguido académico y profesor, el médico Dr. Osvaldo Loudet.
Lo novedoso de la propuesta de Sánchez fue proyectar una carrera íntegramente cursada en la Facultad de Ciencias Médicas, que estableciera la estrecha correlación entre los estudios médicos, fisiológicos y químicos biológicos y fuera más allá del curso de postgrado de doctor en Farmacia, que no satisfacía las necesidades de la comunidad, ni del avance científico de la medicina que ya exigía otra profesión.
Finalmente, el 28 de noviembre de ese mismo año se aprueba y nace la profesión de Bioquímico, siendo los primeros egresados la promoción 1921-22 con el título de doctores en Bioquímica y Farmacia.
Además, en 1961, el 15 de junio se instituye por las entidades gremiales bioquímicas como día del Bioquímico. Se hace en conmemoración del nacimiento del Dr. Juan Antonio Sánchez.
La labor de dar a conocer
Conmemorando esta fecha, el Dr. Raúl Guillen, director de Laboratorio del San Juan Bosco, le indicó a Tiempo Sur que “para nosotros es una fecha muy importante, en donde recordamos a todos nuestros colegas y profesores”, agregando que “la bioquímica ha crecido mucho y cada vez es más importante para definir un diagnóstico”.
El Dr. Guillen con sus treinta años de profesión sostuvo que ha notado un gran avance en las nuevas tecnologías y genética.
Reflexiones
- “Eran los albores de la Bioquímica; se asistía a un desarrollo explosivo y deslumbrante, la nueva ciencia era encarada con criterio físico-químico y matemático; la biología empezaba a ser interpretada con bases científicas”. (1949, Novelli)
- “Nuestra profesión tiene las posibilidades más extraordinarias que se pueden imaginar”. (1946, Marenzi)
El Dr. Sánchez es el precursor de la recordación del “Día del Bioquímico”.
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Editorial – Dr. Juan Antonio Sánchez –
Revista Bioanálisis número 21, junio 2008
Autor: Bioq. Sergio Sainz
Director General Revista Bioanálisis
A partir del año 1961, todos los 15 de junio se festeja en la Argentina, el día del Bioquímico en conmemoración del natalicio del Dr. Juan Antonio Sánchez.
Desde su creación en 1919, como un doctorado conjunto con Farmacia en la Facultad de Medicina de la UBA, la Bioquímica vislumbrada por el Dr. Sánchez como una disciplina de apoyo a la labor diagnóstica del médico; ha evolucionado para transformarse en una Ciencia y en una Profesión con una personalidad e individualidad indiscutibles y cuyos aportes son de importancia innegable al compendio de conocimientos de las “ciencias de la vida”.
Otros tenaces profesionales, docentes e investigadores, unos 30 años después de la creación de la carrera de Bioquímica, rememoraban, refiriéndose a esta joven profesión:
- Eran los albores de la Bioquímica; se asistía a un desarrollo explosivo y deslumbrante, la nueva ciencia era encarada con criterio Físico-Químico y Matemático; la Biología empezaba a ser interpretada con bases científicas”. (1949, Novelli).
- “Nuestra profesión tiene las posibilidades más extraordinarias que se pueden imaginar” (1946, Marenzi).
Fue gracias a la tenacidad, espíritu científico e integridad profesional del Dr. Sánchez, que nace la carrera de Bioquímica como una disciplina independiente en nuestro país y por primera vez en todo el mundo. Loudet, médico compañero de proyectos del Dr. Sandez, recordaría refiriéndose a la presentación que hiciera el Dr. Sánchez, del proyecto de doctorado de Farmacia y Bioquímica a la Universidad de Buenos Aires:
“Este hombre con apariencias de un cordero, llegado el momento, resultó un león”.
Hoy, tras 89 años, estas cualidades de Sánchez están presentes en cada Bioquímico o Bioquímica que todos los días de sus vidas festeja el ejercicio de su profesión.
Actualmente, el avance de las ciencias naturales y de la vida tiene en la Bioquímica, como ciencia y como profesión, uno de sus principales pilares.
Hoy más que nunca la Bioquímica tiene su lugar y su momento en la sociedad del conocimiento y, hoy es el tiempo para que en conjunto o en forma individual pongamos en funcionamiento los mecanismos que nos permitan jerarquizar nuestra profesión ante los diferentes actores de la actual sociedad argentina.
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